Gómez afirma que la desaparición de COEPA, que empobrece a la provincia de Alicante, es fruto de la acción de los diferentes gobiernos de la Generalitat

22/12/2017

El presidente de la Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante (COEPA), Francisco Gómez, esta tarde anunciará ante el Comité Ejecutivo la propuesta de liquidación definitiva y ordenada de la entidad tras más de 20 meses de lucha – desde que accedió al cargo tras la dimisión del anterior presidente – como consecuencia de “errores propios del pasado, pero por una actuación directa e indirecta de los últimos gobiernos autonómicos dirigidas a hundir la entidad, a acabar con ella. Una situación que deja a los empresarios, y al conjunto de la provincia de Alicante, más empobrecida, con menos voz, con menos fuerzas e indefensos ante las decisiones de Valencia y Madrid”. Gómez ha mantenido esta mañana una reunión con el presidente de la CEV, Salvador Navarro, para avanzar en las negociaciones sobre la posible integración de CEPAL en la patronal autonómica. El presidente de COEPA ha adelantado que se han fijado los primeros meses de 2018 como fecha máxima para formalizar la integración de CEPAL en la CEV. Gómez ha insistido en que “seguimos avanzando para buscar la mejor fórmula de integración” y ha destacado “la buena sintonía y la actitud posibilitadora por ambas partes” para alcanzar un acuerdo. Gómez ha apuntado que la provincia de Alicante está sufriendo un proceso de “desmantelamiento, que tuvo su punto más grave con la pérdida de la CAM, una entidad vinculada al territorio; pero que se ha ido acelerando con la pérdida de grandes proyectos como Ciudad de la Luz, el parque temático de Benidorm, el abandono del Puerto de Alicante, y la reducción de las inversiones en nuestro territorio. También sobraba COEPA y hasta terminar con su vida a los casi 40 años han puesto todos los esfuerzos”. Para el empresario alicantino “había soluciones para que la administración, los ex trabajadores y la patronal no perdieran, y se prefirió saltar todo por los aires a cambio de centralizar las voces empresariales en Valencia”. El dirigente empresarial ha señalado que con la liquidación la administración no se asegura el cobro de las cantidades reclamadas, se pone en peligro la compensación pendiente de los ex trabajadores y se descabeza una voz provincial para dejarnos en manos de una representación en Valencia, cuyos intereses no son los mismos al 100% y su configuración de grandes empresas no dibuja la realidad de Pymes y empresas familiares de la provincia de Alicante. Para Gómez sí había otro camino. “Lo intentamos con el concurso de acreedores –al  que llegamos en parte por errores propios heredados – que tenía solución con el plan de viabilidad que aceptó el juzgado. La dación en pago a la administración autonómica del centro de oficios habría permitido saldar la deuda, abrir un centro de formación importante para la Comunidad Valenciana, y hubiéramos podido seguir pagando a los ex trabajadores y resto de acreedores”. La situación vivida demuestra que no hay interés en “coser la Comunidad Valenciana”, sino en desgarrar lo que sea necesario para centralizar la toma de decisiones, controlar con menos actores posibles las reivindicaciones y someter las voces críticas al silencio. “Nosotros siempre hemos defendido que debía existir entidades en todos los territorios, un sistema de convivencia entre organizaciones de ámbitos territoriales diferentes pero no enfrentado”, ha añadido.