Libertad, seguridad y justicia

http://www.europa.eu.int/comm/justice_home/index_en.htm

La libertad de la que gozan los ciudadanos de la Unión Europea para viajar, trabajar y vivir en cualquier parte dedondequieran en la UE se considera como un hecho evidente. No obstante, para beneficiarse completamente de este derecho, la gente necesita vivir y realizar su trabajo en una mínimas condiciones de seguridad. Deben estar protegidos contra el crimen internacional y disfrutar de una igualdad en el acceso a la justicia y el respeto de sus derechos fundamentales en el conjunto de la Unión. Esta es la razón por la que la UE está creando un espacio de libertad, seguridad y justicia.
Una vez que el concepto quede acuñado definitivamente, cubrirá cuestiones como los derechos fundamentales, la ciudadanía de la UE, la movilidad personal, el asilo y la inmigración, la política de visado, la gestión de las fronteras exteriores y la estrecha colaboración dentro de la UE entre la policía nacional, la judicial y las autoridades aduaneras. Este paquete garantizará que las políticas que se aplican a los ciudadanos de la UE, a los visitantes y a los inmigrantes de otras partes del mundo – así como a los criminales y terroristas- se aplica uniformemente en toda la Unión.

Desde el principio, la Unión Europea se ha basado en el respeto de los derechos humanos, las instituciones democráticas y el Estado de Derecho. Estos valores están incluidos en la Carta de los derechos fundamentales. Adoptada por los líderes de la UE en Niza en diciembre de 2000, recoge en un documento único todos los derechos individuales, civiles, políticos, económicos y sociales de los disfrutan los ciudadanos de la UE. La Carta actualiza derechos existentes y aborda nuevas cuestiones planteadas por los progresos tecnológicos tales como la bioética y la protección de datos. Se espera que se convierta en parte integrante del nuevo Tratado constitucional de la UE.

La principal libertad de la que disfrutan los ciudadanos de la Unión es el derecho para viajar libremente de un país a otro y elegir dónde quieren vivir. Aunque este derecho se incluya en los tratados fundacionales de la UE, correspondió al “Acuerdo de Schengen” (que finalmente entró en vigor en 1996) hacerlo realidad. Ahora, los ciudadanos de la UE pueden cruzar las fronteras internas en el área de Schengen -que incluye a todos los países de la Unión excepto el Reino Unido, Irlanda y los nuevos miembros que se adhirieron en mayo de 2004- sin tener que mostrar sus pasaportes o documentos de identidad.

Garantizar la seguridad de sus ciudadanos es una de las prioridades centrales de la Unión. Esto significa utilizar tanto armas prácticas como legislativas para impedir que las bandas de delincuentes organizados -capos de la droga, traficantes de seres humanos, blanqueadores de dinero o incluso terroristas – aprovechen las libertades que les aporta la UE.

En el frente práctico, las fuerzas nacionales de policía han reforzado su cooperación, especialmente en el marco de Europol. Con la ayuda de las potentes bases de datos, este centro de coordinación, con sede en La Haya, recoge, analiza y comparte la información sobre las actividades criminales.

La Unión trabaja con los países socios, especialmente los EE.UU., Rusia y los países de la región mediterránea, así como las organizaciones internacionales tales como la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, en el diseño de políticas y la ejecución de medidas para consolidar su espacio de libertad, seguridad y justicia.