Fiscalidad

http://www.europa.eu.int/comm/taxation_customs/taxation/taxation.htm

En la UE, los gobiernos tienen competencia exclusiva en materia de impuestos directos, es decir, los impuestos sobre la renta de las personas físicas y los impuestos sobre los beneficios de las sociedades. Por su parte, la política fiscal de la UE se centra en los tipos de los impuestos indirectos, tales como el impuesto sobre el valor añadido y los impuestos sobre consumos específicos que pueden afectar directamente al mercado único. Garantiza asimismo que las normas fiscales no impidan al capital circular libremente por la UE y que esa libre circulación no genere oportunidades de evasión fiscal. La política de la UE se dirige también a las normas fiscales que podrían limitar los derechos de los ciudadanos comunitarios a trabajar en cualquier lugar de la UE.
Los gobiernos nacionales deben tener unas finanzas públicas saneadas y ajustarse a las líneas generales de política económica de la UE. Siempre que obren así, tienen libertad para decidir las prioridades de gasto y los impuestos utilizados para lograr la recaudación necesaria. Son también libres de establecer los tipos del impuesto de sociedades y sobre la renta de las personas físicas, el ahorro y las plusvalías. Pueden fijar los tipos del impuesto sobre el valor añadido y los impuestos sobre consumos específicos en niveles adecuados a sus necesidades. Diversas normas comunes, que incluyen límites acordados para algunos impuestos indirectos, garantizan que el mercado único de bienes y servicios financieros funcione sin obstáculos y que cada Estado miembro obtenga la parte de los ingresos fiscales que le corresponda. Los derechos de los Estados miembros están protegidos por el hecho de que cualquier cambio sustancial de la normativa fiscal de la UE precisa de un voto por unanimidad.