En qué consiste la política de los consumidores

http://www.europa.eu.int/comm/consumers/index_es.htm

Todos los ciudadanos son consumidores y la Unión Europea vela por proteger su salud, su seguridad y su bienestar económico. Promueve sus derechos a la información y la educación, toma medidas para ayudarles a salvaguardar sus propios intereses y les anima a crear y gestionar organizaciones de consumidores.

La política de los consumidores es un elemento del objetivo estratégico de la Unión consistente en mejorar la calidad de vida de todos sus ciudadanos. Además de medidas encaminadas a proteger directamente sus derechos, la Unión vela por que los intereses de los consumidores se inscriban en la legislación comunitaria en todos los ámbitos políticos pertinentes.
La legislación no es el único medio. Existen otros métodos, como la corregulación entre las organizaciones de consumidores y las organizaciones profesionales o las guías de buenas prácticas.
A lo largo de los años, la política comunitaria ha asegurado a los consumidores un elevado grado de seguridad en múltiples ámbitos. Además de la Directiva sobre seguridad general de los productos, adoptada en 1992, se aplican ahora medidas de seguridad específicas para los juguetes, los equipos de protección individual, los aparatos eléctricos, los cosméticos, los productos farmacéuticos, las máquinas y las embarcaciones de recreo.

En enero de 2004 entró en vigor una Directiva revisada, que introduce normas nuevas y más estrictas por lo que respecta a la recuperación de los productos defectuosos. La Comisión Europea recibe unas 150 notificaciones de productos peligrosos al año. Las nuevas normas establecen requisitos de seguridad para productos de consumo tales como los equipos deportivos y de juegos infantiles, los artículos de puericultura, los encendedores y la mayoría de los productos para el hogar, como los textiles y los muebles.

Se han tomado un gran número de medidas para salvaguardar los intereses más amplios de los consumidores en ámbitos tales como:
• las prácticas empresariales leales;
• la publicidad engañosa y comparativa;
• los indicadores de precios;
• las cláusulas contractuales abusivas;
• la venta a distancia y a domicilio;
• el aprovechamiento por turnos de inmuebles turísticos y los viajes organizados.

La estrategia comunitaria en materia de política de los consumidores para 2002-2006 refleja este cambio de orientación y establece los siguientes objetivos:
• garantizar unos niveles básicos de salud y seguridad, de modo que los consumidores puedan tener la seguridad de que están protegidos contra las prácticas ilegales o abusivas de los vendedores y de que compran productos inocuos;
• capacitar a los ciudadanos para que puedan comprender las políticas que les afectan e influir en su diseño;
• crear un entorno coherente y común en toda la Unión, de modo que los ciudadanos puedan efectuar compras más allá de sus fronteras con toda confianza;.
• asegurar la integración de los intereses de los consumidores en todos los ámbitos políticos pertinentes de la UE, desde el medio ambiente hasta el transporte, pasando por los servicios financieros o la agricultura.