En qué consiste la política cultural de la U.E.

http://www.europa.eu.int/comm/culture/eac/index_en.html

La diversidad cultural europea se plasma en las lenguas, la literatura, las artes escénicas, las artes visuales, la arquitectura, la artesanía, el cine y la radiodifusión. Todas estas manifestaciones, vinculadas a un país o a una región concretos, forman parte al mismo tiempo del patrimonio cultural común europeo. A este respecto, la Unión Europea persigue un doble objetivo: por una parte, preservar y fomentar esta diversidad, y, por otra, hacerla accesible a otros.
Estos objetivos se especificaron en el Tratado de Maastricht de 1992, que dio por primera vez reconocimiento oficial a la dimensión cultural de la integración europea. Pero ya antes se habían emprendido iniciativas culturales, por ejemplo el programa para seleccionar cada año la capital cultural europea, que se puso en marcha en 1985 y ha cosechado un éxito enorme.
Las industrias culturales de la UE – el cine y el sector audiovisual, el sector editorial, la música y las artes – son una importante fuentes de ingresos y de empleo: unos siete millones de europeos trabajan en este sector. La Unión tiene una responsabilidad económica hacia este sector y está empeñada en garantizar las condiciones necesarias para que las industrias europeas puedan competir a escala internacional.
La Unión ha puesto en marcha programas de apoyo a determinadas industrias culturales, a fin de estimularlas a aprovechar las nuevas oportunidades que brindan el mercado interior y las tecnologías digitales.
El programa Cultura 2000, con un presupuesto de 167 millones de euros para el periodo 200-2004, es uno de los programas insignia de la UE. La Comisión Europea ha sugerido ampliar su vigencia dos años más, incrementando su presupuesto hasta 236 millones de euros. Los objetivos de Cultura 2000 son:
• contribuir al establecimiento de un espacio cultural europeo;
• desarrollar la creación artística y literaria;
• promover el conocimiento de la historia y de la cultura europeas en la UE y fuera de ella;
• valorizar el patrimonio y las colecciones culturales de importancia europea;
• estimular el diálogo intercultural y la integración social.

Programas Media
El programa Media, con un presupuesto aún mayor que el de Cultura 2000, tiene por objetivo aumentar la competitividad del sector audiovisual europeo. Consta de dos partes: Media Plus y Media Formación. Ambos contribuyen a:
• impartir formación a los profesionales;
• desarrollar proyectos y empresas de producción;
• distribuir películas y programas audiovisuales;
• promover la industria europea en Europa y en el resto del mundo;
• facilitar a las pequeñas y medianas empresas (PYME) en el sector audiovisual el acceso a la financiación.
La Comisión también ha propuesto ampliar estos programas hasta finales de 2006 y aumentar su presupuesto conjunto de 400 a 493 millones de euros.
El programa “Capitales culturales” tiene como objetivo destacar la enorme diversidad de la cultura europea, sin olvidar la fuente común de la que emana gran parte de ella.
Cada año, se seleccionan una o dos ciudades como capitales europeas de la cultura, que de esta forma pueden acogerse a la ayuda financiera ofrecida en el marco de Cultura 2000.
En 2004, Lille (Francia) y Génova (Italia) han sido elegidas como las capitales europeas de la cultura y en 2003, la ciudad seleccionada fue Graz (Austria). . Originalmente estaba previsto que el programa concluyera en 2004, pero su éxito ha sido tal que se ha decidido renovarlo por otros quince años. La ciudad irlandesa de Cork será la primera capital de la cultura de la nueva fase en 2005 y Patras (Grecia) tomará el relevo el año siguiente.
El don de lenguas
La diversidad lingüística constituye uno de los fundamentos culturales y democráticos de la Unión Europea. El dominio de una lengua no sólo abre puertas a otras culturas, sino que refuerza también nuestra capacidad práctica de enriquecernos con los contactos culturales que mantenemos cuando viajamos o trabajamos en otros países de la Unión. A largo plazo, el objetivo consiste en que los ciudadanos europeos aprendan dos idiomas extranjeros además de su lengua materna.
La Unión también está comprometida en la preservación de las lenguas regionales y minoritarias de la Unión Europea (vasco, bretón, catalán, frisón, galés, etc.). Se calcula que más de 40 millones de personas en la UE hablan una lengua que no es oficial en sus países de origen.