Empresas

http://www.europa.eu.int/pol/enter/index_es.htm

Aunque son modernas y, a menudo, tienen éxito, las empresas e industrias europeas no pueden dormirse en los laureles. El mantenimiento de la competitividad y el seguimiento de los avances tecnológicos constituyen un reto permanente. Para el crecimiento sostenible y para el aumento de nuestra prosperidad es fundamental abordar los retos con éxito. La política de empresa de la UE contribuye a ello por medio del fomento de la innovación, el espíritu empresarial y la competitividad en la industria manufacturera y en el sector de los servicios.

El objetivo de la política de empresa es garantizar que todas las empresas compitan y comercien en igualdad de condiciones, sin olvidar por ello las necesidades y características específicas de los sectores individuales, desde el sector textil al sector del turismo, así como tampoco las necesidades concretas de las regiones menos desarrolladas y de las zonas urbanas deprimidas ni la importancia del desarrollo económico sostenible.

La política de empresa no pretende “apostar por los ganadores” al subvencionar unas empresas o unos sectores determinados, ni apoyar a empresas con pocas perspectivas de ser competitivas con relativa rapidez. Por otro lado, la supervivencia de determinadas industrias, como la aeroespacial, tiene una importancia estratégica. En casos como éste, al igual que ocurre con la industria farmacéutica, el papel de la Comisión Europea consiste en garantizar que el marco normativo y el clima de inversión sean favorables para estas industrias.

Facilitar la innovación y el espíritu empresarial constituye uno de los principios fundamentales en todos los ámbitos de la política de empresa. La Comisión Europea desempeña un papel central en lo que se refiere a garantizar que la política de innovación sea coherente e integradora a en toda la Unión Europea, que se realice una evaluación comparativa de los resultados, que se divulguen las buenas prácticas y que se pongan de relieve las experiencias relacionadas con aquellas deficiencias de la economía de mercado que podrían justificar una intervención estatal.

Existen programas específicos para asegurar la participación de las PYME en los proyectos de investigación e innovación financiados por la Unión Europea. Las normas para obtener ayuda estatal y otras formas de financiación son menos estrictas para las pequeñas y medianas empresas que para las empresas más grandes. Los empresarios, especialmente de las PYME, pueden obtener ayuda en lo que respecta a la búsqueda de socios mediante la red de Centros de Enlace de la Innovación en más de 30 países, financiados en parte por la Comisión.

Mediante el Plan de Acción para fomentar el espíritu empresarial, la Comisión pretende precisamente fomentar una actitud más empresarial, incitando a los ciudadanos a crear empresas, ayudándoles a que éstas crezcan y se vuelvan más competitivas, mejorando el flujo de financiación y creando un entorno normativo y administrativo más favorable para las PYME.