El nuevo código penal supone un cambio de mentalidad para las empresas

La nueva responsabilidad penal de las empresas implica la incorporación de un sistema de prevención del cumplimiento de las normas

La nueva responsabilidad penal de las personas jurídicas ha centrado la jornada celebrada esta semana por COEPA y JOVEMPA, con la asistencia técnica de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, en las instalaciones de IFA. En la presentación participaron el presidente de JOVEMPA, Carlos Castillo, y el secretario general de la Confederación Empresarial, Javier López Mora, quienes incidieron en la trascendencia de esta norma y su implicación en el mundo de la empresa.

Además de introducir nuevos delitos o modificar sustancialmente los ya existentes, la gran novedad de esta reforma consiste en reconocer por primera vez en nuestro Derecho una verdadera responsabilidad penal de la persona jurídica, y de convertir así a la empresa en sujeto activo del Derecho penal, susceptible de cometer delitos y de ser por ello sancionada con auténticas penas, distintas y separadas de las que pudieran imponerse a sus administradores, empleados o representantes, como ha señalado Luis Jordana de Pozas, socio director del Grupo de Derecho Penal de Empresa de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira.

La reforma destierra definitivamente de nuestro ordenamiento el viejo axioma de que las sociedades no pueden delinquir, por lo que a partir de su vigencia, las personas jurídicas responderán penalmente de un amplio elenco de delitos por una doble vía: en primer lugar cuando tales delitos se hayan cometido en su nombre o por su cuenta, y en su provecho, por las personas que tienen poder de representación en las mismas o por sus administradores; y, segundo, por los delitos cometidos por sus empleados cuando sus responsables no hubiesen ejercido sobre ellos el debido control.

Por ello, Alfredo Domínguez, coordinador del Grupo de Corporate Compliance de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira se ha centrado en uno de los puntos principales de la reforma: la implantación de un sistema de Corporate Compliance (o cumplimiento normativo) que contempla el código reformado como eximente o atenuante de las penas correspondientes. Así, en los delitos cometidos por empleados en provecho de la empresa, la norma contempla como atenuantes de la responsabilidad penal de personas jurídicas el “haber establecido, antes del comienzo del juicio oral, medidas eficaces para prevenir y descubrir los delitos que en el futuro pudieran cometerse con los medios o bajo la cobertura de la persona jurídica.” Por tanto, el código reformado obliga a extremar los sistemas de control internos de las empresas.

Delitos y prevención

En sus intervenciones, los técnicos que intervinieron fueron desgranando los principales delitos en los que las empresas, como personas jurídicas, pueden incurrir tras la reforma: Olga García y Mayte Moral describieron la adecuación de los delitos contra la Administración Pública a la normativa internacional, que afecta al delito de cohecho, a la corrupción del funcionario público extranjero en transacciones comerciales internacionales y el tráfico de influencias.